Antes de comenzar cualquier proyecto audiovisual, ya sea en fotografía o vídeo, ya sea un simple reportaje o un documental para televisión, tenemos que hacernos una serie de preguntas.

Éstas van a ser el marco general de trabajo y definirán el lenguaje que utilizaremos, la estructura, los recursos gráficos y cualquier otro aspecto formal o de contenido que tendrá lugar en el trabajo.

No cabe duda que cuanta más libertad y recursos tenga un director para crear la historia mejores resultados podrá conseguir, pero esa situación no se da siempre, así que tendremos siempre que manejar un gran número de variables, entre ellas, la más importante, el presupuesto. 

Es cierto que la creatividad puede superar muchas barreras y siempre es posible encontrar un plan B cuando no llega el presupuesto, pero otras veces es una barrera insalvable y limitará qué podemos y qué no podemos hacer.

Propongo a las siguientes cuestiones algunas respuestas o implicaciones pero cada caso es único y seguro que pueden encontrar por ti mismos más respuestas que se adaptan a tu historia. Sea cual sea el caso, extrae de estas preguntas unas respuestas y escríbelas en unas tarjetas que habrás de tener siempre a la vista para no perder en ningún momento el punto de vista. Vamos a ir acumulando unas cuantas de estas tarjetas antes de empezar a escribir nuestro guión.

Repito, no pierdas de vista durante el proyecto las respuestas que vas a dar a estar preguntas. Habrá ogros, productores y fuerzas ocultas que intentarán sacarte del camino marcado… NO LO PERMITAS


¿Por qué?

Esta es la más básica de las preguntas, pero la más importante. ¿Por qué quieres hacer un determinado documental o reportaje? ¿Qué te ha motivado? ¿Qué razones tienes para pasar muchos meses pensando y trabajando sobre tu proyecto?

Se me ocurren algunas respuestas, quizá algunas se adapten a tu caso. Si no, escribe las tuyas.

  1. Divulgar y dar a conocer un aspecto de la naturaleza o un viaje que has realizado y quieres que todo el mundo lo conozca.
  2. Divulgar una acción o un proyecto científico especialmente relevante.
  3. Crear un vídeo educativo para escuelas, museos o tu propio canal de youtube.
  4. Quiero ver mis trabajos en las televisiones de todo el mundo.
  5. Ganar dinero haciendo algo que me gusta.
  6. Es un encargo que alguien me ha propuesto.
  7. Crear contenido de buena calidad para mi estrategia de marketing de contenidos.
  8. Simplemente viajar y conocer la naturaleza mientras me traigo bonitas historias.

Como veis hay muchas respuestas y cada una tiene una orientación diferente a la hora de ponerse a trabajar. Por ejemplo si quieres que tu trabajo se vea en las televisiones de todo el mundo tendrás que adaptarte al mercado televisivo. Tiene una reglas de forma, de contenido y si no las cumples difícilmente podrás alcanzar las televisiones. De igual forma, si tu intención es crear contenidos educativos tendrás que fijar primero el público objetivo, sus edades y entorno social para empezar a construir tu obra y que realmente les llegue.

Mi consejo si no lo tienes claro es que preguntes, que busques un mentor, que te dejes asesorar por alguien que sepa más que tú. Esto te hará no perder el tiempo y al menos tener referencias para ir por el buen camino.


¿Para quién?

Esta es otra de las buenas. Necesitas saber quién va a ser tu público objetivo, las personas que van a ver tu trabajo. Ni todas las culturas ni todas las edades ni todas las condiciones sociales van a ver un producto de la misma forma. Esto tenlo por seguro. Así que afina muy mucho en definir bien tu público y sus características.

Fijaos hasta que punto llega el tema de la personalización que las propias cadenas de televisión, cuando compran un documental, lo formatean, hacen un corte diferente al original, cambian las voces y hasta aspectos gráficos a otros que saben funcionan mejor en sus territorios.

Al final, el conocimiento sobre tu público objetivo te hará tomar decisiones sobre el “cómo” hacerlo. Estoy hablando, por ejemplo, de qué tipo de lenguaje utilizar, si tiene que ser más o menos simple. También del nivel de narrativa visual, si tiene que ser muy clara y evidente o por el contrario podemos jugar con recursos más elegantes y cinematográficos. O de los efectos de sonido e incluso el tipo de música que quieres incluir. Y no digo nada sobre el guión… ¿cuánto sabe tu público objetivo del tema que les vas a contar? ¿a partir de dónde tienes que empezar a explicar?

Recuerda, todos los elementos de tu obra, visuales, sonoros, narrativos, intelectuales… todo tiene que estar dirigido a tu público objetivo.


¿Con qué presupuesto?

Otra pieza clave. Está claro. Si hay presupuesto podemos invertir en mejores herramientas, cámaras, sonido, edición, efectos especiales, desplazamientos… pues eso, todo lo que conlleva una producción de una obra audiovisual.

Os cuento rápidamente cómo trabajo yo con mis clientes, sobre todo en temas más de marketing y publicidad, pues son más frecuentes que para documentales…  Normalmente ellos llegan con la frase “¿Cuánto me cuesta un vídeo sobre X?”, a lo que hay que responderles: depende. El audiovisual es un medio muy variable en cuestión de precios. Una obra se puede hacer de muchas formas diferentes y por lo general, cuando más presupuesto, mejor obra queda. Yo puedo hacer un vídeo corporativo de un minuto por 300 euros o por 5000. Al final el cliente tiene su vídeo, pero el resultado es muy muy diferente.

Por ese motivo, lo mejor es preguntar o preguntarte: ¿Cuánto te puedes gastar?. Con esa cantidad que te digan tú ya puedes hacerte una idea de cuántos recursos puedes invertir en la obra y por tanto del resultado que puedes entregar.

Lo mismo para un proyecto más personal o incluso un documental. Si nuestro presupuesto es muy muy bajo tendremos que evitar viajes, animaciones 3D, cámaras caras o buenos directores y guionistas. El resultado será más pobre, pero es lo que hay.

Por cierto, un error muy frecuente a la hora de hablar sobre el presupuesto es no incluir las horas de trabajo de las personas. Siempre sumamos el coste de una cámara o de un billete de avión, pero nos olvidamos de nuestras horas delante de un ordenador o haciendo la investigación previa. No te olvides nunca de incluir esta partida.

En este enlace tienes más información sobre cómo construir un buen presupuesto.

Y también muy importante. Aunque tu presupuesto sea bajo, que no sea limitante. Es decir, que no dejes de hacer tu proyecto por falta de dinero. Incluso con muy pocos recursos se pueden hacer trabajos admirables y muy potentes. Siempre se me viene a la cabeza el caso del documental Green de Patrick Rouxel (está en youtube, libre).


¿En cuanto tiempo?

Por supuesto tendrás que tener en cuenta antes de definir bien tu proyecto cuánto tiempo necesitas para desarrollarlo. Es otro de los aspectos más olvidados y sin embargo muy importantes. Evalúa tus fuerzas y haz un cronograma de trabajo que sea fiable.

Una situación que te puede ocurrir es que tengas un buen tema, algo interesante y de actualidad. Te pones a hacer el trabajo y al final por unas cosas u otras todo se ralentiza, se demora, y cuando acabas el trabajo por fin, ya no es actualidad, ya está obsoleto y la gente está harta de ver trabajos sobre ese tema. Ten cuidado con este aspecto, sobre todo en temas más comerciales.


¿Cuál es el aspecto formal?

Con esto me refiero a cuál será el aspecto gráfico que queremos conseguir: animación, color, blanco y negro, uso del color como herramienta narrativa, colores neutralizados,  estilos innovadores, arriesgados o clásicos. Más cinematográfico o más cine directo, un reality, o un talent show, ¿o una mezcla de formatos audiovisuales?. Quizá necesites material interactivo para una web o app, o puedes estar pensando en grabar con cámaras de 360º. ¿Quién sabe?

Como ves hay muchas formas para contar historias. Cada cual tiene sus ventajas e inconvenientes y todas ellas condicionan la forma en la que tienes que manejar los recursos tanto humanos como materiales.


Ya sabes que queremos ayudarte. Si tras leer este artículo tienes alguna pregunta o crees que podemos darte algún consejo sólo tienes que escribirnos.